:📷 No Parpadees Cuando Te Mire
Cuando Tomás se mudó al departamento, lo primero que notó fue el espejo.
Estaba colgado en la pared del dormitorio, antiguo, con un marco de madera oscura lleno de pequeñas grietas. El dueño anterior le habÃa dicho que podÃa quedarse con él si querÃa. Tomás aceptó sin pensarlo.
La primera noche despertó a las 3:17 a.m.
No sabÃa por qué.
Miró hacia el espejo.
Y vio algo extraño.
Su reflejo no estaba exactamente en la misma posición que él.
Tomás estaba acostado boca arriba… pero en el espejo, su cuerpo parecÃa ligeramente inclinado hacia la derecha.
Pensó que era el ángulo. La oscuridad. El sueño.
Se dio la vuelta y volvió a dormir.
La segunda noche volvió a despertar a las 3:17.
Esta vez sintió frÃo.
Abrió los ojos lentamente y, sin mover la cabeza, miró el espejo.
Su reflejo estaba sentado en la cama.
Observándolo.
Tomás se incorporó de golpe.
El reflejo hizo lo mismo… pero un segundo más tarde.
Un segundo de retraso.
El corazón comenzó a golpearle el pecho con fuerza.
—No puede ser —susurró.
El reflejo sonrió.
Tomás no.
Saltó de la cama y encendió la luz.
El espejo mostraba todo normal.
Demasiado normal.
A la tercera noche decidió grabar.
Colocó el celular apuntando directamente al espejo y se acostó fingiendo dormir.
3:17 a.m.
El frÃo volvió.
Esta vez no abrió los ojos.
Escuchó un leve crujido.
Como madera vieja tensándose.
No se movió.
Pero sintió algo.
Alguien respirando frente a él.
Lentamente abrió los ojos.
El espejo estaba vacÃo.
La cama del reflejo… vacÃa.
Un golpe seco sonó a su lado.
Giró la cabeza.
Y lo vio.
Era él.
De pie junto a la cama.
Sonriendo.
Con los ojos hundidos y oscuros.
La cosa inclinó la cabeza, imitando un gesto que Tomás solÃa hacer cuando estaba confundido.
—Gracias por dejarme salir —dijo con su voz.
Tomás intentó gritar.
Pero en el espejo… el que gritaba era el reflejo.
A la mañana siguiente, los vecinos lo vieron salir del edificio.
Caminaba extraño.
No parpadeaba.
Y cuando pasó frente a una vitrina, se detuvo unos segundos… observando su propio reflejo.
Como si estuviera aprendiendo a usarlo.
Desde entonces, el departamento sigue en alquiler.
El espejo también.
Y cada nuevo inquilino despierta exactamente a las 3:17 a.m.
Porque el reflejo necesita practicar.
Y no debes parpadear cuando te mire.