El Beso, Gustavo Adolfo Bécquer
La historia se sitúa en la ciudad de Toledo, durante la ocupación francesa en la Guerra de la Independencia. Un capitán francés y sus soldados se alojan en una antigua iglesia abandonada, convertida en cuartel improvisado.
En el interior del templo hay varios sepulcros de mármol con estatuas funerarias. Entre ellas destaca la figura de una dama esculpida con gran belleza y delicadeza. El capitán, impresionado por la perfección de la estatua, comienza a admirarla obsesivamente. Bajo los efectos del vino y en tono burlón, decide besarla como si fuera una mujer real.
En el momento en que sus labios tocan la fría piedra, sucede algo inexplicable: el capitán recibe una violenta bofetada que lo lanza al suelo. A la mañana siguiente aparece muerto, con el rostro desfigurado por el golpe. Los soldados, aterrorizados, interpretan el hecho como una venganza sobrenatural: la estatua del caballero enterrado junto a la dama habría defendido el honor de su esposa.
Lo sobrenatural y lo misterioso
El honor y la fidelidad más allá de la muerte
El castigo por la irreverencia
La atmósfera romántica y medieval
Como en muchas leyendas de Bécquer, la historia mezcla lo histórico con lo fantástico, creando una sensación inquietante donde lo sobrenatural irrumpe en la realidad de forma inesperada.