LA CUARTA FASE: ¿una película creíble?

Raúl Martínez, crítico de cine

La cuarta fase es una película de terror de 2009 con una sinopsis interesante sobre una doctora que investiga una serie de misteriosas desapariciones ocurridas durante los últimos 40 años.  El reclamo de la cinta es la actriz Milla Jovovich, mujer de moda, guapa y con una mirada que te dice “aquí estoy”. Si le sumamos la estrategia comercial que quiso buscar el efecto de El Proyecto de la bruja de Blair, tenemos un falso documental con mejores resultados de los que yo me esperaba. Y digo esto porque desde el primer momento no veía credibilidad en la historia, pero a gente de mi entorno parece ser que dicha estrategia les funcionó, es decir, que creyeron concienzudamente que la historia era real.

Empieza la cinta con un monólogo de Milla afirmando que los casos contados en la película están basados en historias reales. No solo eso, vienen acompañados de imágenes reales y recrean la misma escena pero con actores partiendo la pantalla en dos. Una propuesta interesante para los amantes del cine de terror que a día de hoy pensamos que ningún film va a innovar. Lo cual se agradece mucho cualquier tipo de terror novedoso, aunque utilicen a nuestros ídolos para intentar convencernos. Pero no olvidemos que estamos viendo una película y dichos ídolos son actores con un guión aprendido.

Por poner un ejemplo, si saliera Arnold Schwarzenegger antes de Terminator hablándole a la cámara y afirmando que lo que viene después está basado en casos reales, nunca me lo creería. Sí que es verdad que para disfrutar y sobre todo del terror hay que dejarse llevar y meterse en la historia, pero sabiendo que cuando termine la proyección volvemos a la vida real.

Mis respetos a todos aquellos que con La cuarta fase han disfrutado de verdad y les cuesta desconectar de la historia, pero un servidor ve inviable decir que las historias e imágenes son reales, no hay suficiente coca en el mundo para hacerme cambiar de idea. Eso sí, con esta cinta he vivido momentos de auténtico terror en mi día a día, haciendo que me preocupe bastante  de esta sociedad actual que se deja aconsejar por cualquiera que ofrezca un producto convincente y bien presentado. Lo que voy a contar a continuación es real.

Lo podría presentar así: Hola soy Raúl Martínez, amante del cine, y lo que voy a relataros está basado en situaciones reales que me ocurrieron tras ver La cuarta fase. En el trabajo: un compañero me dice “joder tío, ayer vi una película de miedo ‘acojonante’, era la ostia, me cagué vivo, pero lo que más miedo me dio es que todo lo que se cuenta es verdad, y con imágenes reales y todo. Lo que te digo, mi novia y yo…cagaos”

En una tienda de un centro comercial: amiga que hacía años que no veía acompañada de su pareja.”Hola Raúl ¡qué alegría volver a verte después de tanto tiempo! ¿Sigues viendo tantas películas como antes? Pues sabes que precisamente la semana pasada me acordé de ti. Vimos La cuarta fase y hacía tiempo que no pasábamos tanto miedo. Claro que la actriz antes de empezar la película advierte que todo lo que viene  después es real, lo que te acojona todavía más. ¡Es increíble lo que pasa en el mundo ¡uy! no sale en las noticias! (En ese momento se une a la conversación el dependiente de la tienda)

“Esa película es verdad. Yo también llegué a pasar mucho miedo. He escuchado sin querer que estabais hablando de La cuarta fase y también tengo que decir que me quedé asombrado de lo que pasa y no se atreven a contar.” En ese momento decidí no mostrar mi opinión, no pretendía discrepar con viejos conocidos, y menos acerca de una película de ciencia ficción. Pude comprobar tras esta experiencia que la estrategia de los productores funcionaba. He tenido que contarlo porque me parece muy curioso poder compartirlo y ¿quién sabe? Tal vez John Carpenter tenga testimonios de Kurt Russell afirmando que La cosa tiene una base político-militar. De todos modos como decían los antiguos: ¡la verdad está ahí fuera!.

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